
Catalunya vive un momento crítico. La situación de dependencia de un Estado que nos es contrario, la falta de un Estado propio, está conduciendo la nación a la decadencia económica, social y moral, a la imposibilidad de desarrollar políticas competitivas y de bienestar, y al debilitamiento de los rasgos de identidad cultural y lingüística imprescindibles para cohesionar la sociedad. Las condiciones son pésimas para asumir las oportunidades de la globalización y la competencia en los mercados europeo y mundial, el progreso científico y tecnológico, la preservación de la singularidad cultural, la sociedad del conocimiento, la nueva inmigración o la sostenibilidad ambiental. Por otro lado, los intentos por reformar el estatuto político que eviten esta decadencia han sido infructuosos porque la reforma estatutaria de 2006 se ha encallado en el ya incumplimiento crónico por parte de las instituciones del Estado español y a la espera de los pronunciamientos de un Tribunal Constitucional sin garantías de imparcialidad y al servicio de la nación española, que aniquilaran el Estatut.
Entendemos que la vía autonomista se encuentra agotada, que el problema esencial de los déficits que sufre la nación reside en la política de discriminación económica, cultural y social contra Catalunya que sistemáticamente ejerce el Estado español, avalada por el diseño constitucional surgido a partir de la transición, que impide al pueblo de Catalunya y a su Parlamento decidir el futuro de la nación, reduciendo el autogobierno a una mera descentralización administrativa y estrangulando la sociedad catalana desviando año tras año más de un 10% del PIB., más de 19.000 millones de euros que cada año van a España y no vuelven.
No nos resignamos a la decadencia y la desaparición, no queremos perder la dignidad y el orgullo de ser catalanes, es el momento de la firmeza de los hombres y mujeres libres y patriotas, y de establecer las condiciones para decidir la constitución de Catalunya en Estado independiente integrado a la Unión Europea, en ejercicio del derecho de autodeterminación reconocido por Naciones Unidas para todos los pueblos, en aplicación del principio democrático y en el marco de los Convenios de Viena sobre Tratados internacionales y de sucesión de Estados
Es necesario que los estamentos políticos, sociales y cívicos respondan con la ambición necesaria para hacer de Catalunya una nación que asuma las propias responsabilidades y decisiones, que den forma y sentido al latido de una sociedad que no se resigna, y que destierren la desorientación, la ausencia de osadía, la tenaza de las servidumbres hacia los poderes fácticos españoles, la falta de honestidad y la incompetencia, que han conducido a una buena parte de nuestros representantes a un callejón sin salida que les impide plantar cara a la crisis y ofrecer una solución soberanista creíble y viable. La libertad no le caerá del cielo al pueblo, él mismo se ha de alzar en busca de la libertad: es una bendición que se ha de ganar antes de poder disfrutarla.
Una mayoría social favorable a la constitución de un Estado propio exige que la soberanía centre la agenda política, social y cívica de la nación con un plan serio y pautado, basado en un debate sincero y completo entre los partidos, las organizaciones sociales y las instituciones, que construya espacios y acciones de soberanía y culmine con un referéndum de independencia. Estamos convencidos que es necesario incitar a los dirigentes políticos, sociales y cívicos para que a través de las instituciones se vinculen los déficits que sufre la nación con la situación de dependencia de el Estado español, a la vez que es necesario dar a conocer a la sociedad todas aquellas oportunidades económicas, sociales, académicas, culturales y tecnológicas que Catalunya está perdiendo por el solo hecho de no ser un Estado y no poder decidir libremente aquello que mas le conviene.
Asimismo, entendemos que la mayoría social necesaria que de apoyo a un proceso independentista por la vía estrictamente democrática no se construye con horizontes confusos ni con una apología a la satisfacción de políticas sociales que ningún gobierno de la nación es capaz de llevar a termino como consecuencia de la situación de dominación política y de expolio fiscal a los que Catalunya esta sometida.
Nosotros estamos convencidos que es el mismo procedimiento con horizontes claros y plazos definidos y la existencia de un debate institucional con la sociedad extenso y riguroso lo que generará la mayoría social necesaria para ganar un referéndum de soberanía. De hecho, las encuestas de opinión ya remarcan que hay una mayoría de ciudadanos que consideran que el actual marco autonómico es insuficiente y entienden que el avance en autogobierno solo es posible a través de un Estado propio, que el Estado donde estamos, esclerotizado por fuertes elementos centralizadores y uniformistas, no está en condiciones de responsabilizarse, llegando a ser un Estado plurinacional, donde las naciones catalana y española estuviesen en base de igualdad.
Nos basamos en la experiencia de otras naciones europeas sin Estado que han accedido recientemente a la independencia por vía democrática o están en proceso de conseguirlo, en las que el soberanismo también era minoritario en el inicio del proceso y donde la mera activación de una política de orientación independentista ha hecho crecer exponencialmente el apoyo social en un breve plazo. También tendremos en cuenta la existencia y la experiencia de realidades políticas europeas y mundiales que han demostrado la viabilidad no solo económica sino también social, cultural, académica y tecnológica de la independencia política de Estados de dimensiones similares o de alguna forma cercanos a Catalunya como Irlanda, Suecia, Noruega, Finlandia o Suiza; generando reflexiones y estudios útiles y prácticos que nutran a la sociedad catalana y a sus representantes de ambición y confianza en sus propias fuerzas.
Es la hora, pues, de contribuir a la creación de factores reales de poder catalanes (empresariales, ideológicos, mediáticos, energéticos, de bienestar, y de seguridad) que proporcionen avances tangibles en la consecución del objetivo soberanista. En este contexto, los miembros del Cercle d’Estudis Sobiranistes, integrado por intelectuales y profesionales, hombres y mujeres competentes, patriotas y dedicados a nutrir de ideas un proyecto de plenitud nacional, representantes de las diversas sensibilidades del catalanismo, nos constituimos como un grupo de reflexión y de debate, con la voluntad expresa de servir de catalizador para propulsar el proceso que nos lleve a la fundación de un Estado de la nación catalana independiente en la Unión Europea como un marco de bienestar, de riqueza, de pluralismo, de igualdad de oportunidades, de libertad y de virtud cívica.
Catalunya, septiembre de 2007